sexta-feira, 9 de novembro de 2012

Universo literatura


Hace unos días yo estaba muy preocupado por la situación de mi país, sin embargo, toda esta inquietud fue desviado con el tiempo. Para un trabajador en cualquier parte del mundo la situación es difícil, la economía capitalista está buscando - como siempre - para reducir los costos y aumentar las ganancias. En España la situación es un poco peor. Muchos trabajadores no tienen trabajo. La justificación es la crisis europea. Hasta cierto punto es cierto, el país se inyecta mercado de capitales hacer apuestas arriesgadas y no recibe a cambio, que termina creando un agujero en la economía nacional. Hasta el momento no hay secretos. Lo que más me intrigó fue el tema del desempleo forzoso. Hay muchos profesionales en el mercado español, que sometería a los magros salarios y horas de trabajo para el trabajo absurdo, sin embargo, es que los trabajadores fuera del mercado, de la producción y aumenta el nivel de desempleo, que en consecuencia termina inestabilidad general nacional de proporciones incalculables. Pues bien, en este punto es conocido en todo el mundo. Me fui por unos días, una víctima de esta ola de desempleo, después de todo, ¿de qué sirve un profesor de filosofía? La filosofía? Si sólo fuera la economía ... Bueno, que sea conocida por muchos en muchos lugares. Por suerte mi maestría me permitió encontrar refugio en una empresa. Sí, un filósofo, un título de maestría en filosofía política, trabajando en una oficina de una gran multinacional. No tengo nada de qué quejarse en absoluto eran mis especialidades que hice una pieza para esa corporación importante. 
Aparte de eso, este fue el motivo que me llevó a la ansiedad. Dentro de la casa un par de días sin nada que hacer, me compré varios libros antiguos y comenzó a leerlos. 
Debo confesar que nunca he aprendido mucho de economía, historia, filosofía, sociología, psicología, criminología y otras cosas. Aprendí más ahorros en HG Wells y Balzac, y Downbor que leer a Marx. 
Los autores de la literatura son mágicos, capaces de captar la esencia de la vida humana, y se espera idealizado y se transforman en pequeños símbolos lingüísticos, formando conceptos abstractos de comprensión universal. 
La forma en que se representa el mundo en varias obras literarias es tan fascinante que casi parece que estamos viviendo en ese momento. 
Inmerso durante días en los universos de Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, Ernest Hemingway, James Joyce, Alves Castro, Fernando Sabino, Amado Jorge, Edgar Allan Poe, Balzac, HG Wells, Gabriela Mistral, Cora Coralina y Tolstoi. Todos estos autores me han demostrado que hay otras formas de filosofar e interpretar el mundo en que vivimos. Los trabajos son tan serios, tan densa que me dejó sin dormir durante días. Muchos historiadores y sociólogos no pueden representar a la empresa tan seria y tan real como estos autores literarios. A veces se encuentra en los trabajos académicos rencor o incluso pretensiones ideológicas de las proyecciones individuales, y si usted tiene una beca ya sabes lo que quiero decir, de todos modos, estos autores no esta mal. Lo que noté es que lo hacen, porque están interesados ​​en expresar el sentimiento enterrado en su núcleo y tienen una mayor sensibilidad a los autores que los autores académicos, puede acercarse a esta realidad. No estoy diciendo que los autores académicos no tienen esta capacidad, pero no son característicos. Por ello, la literatura no está hecha para la competición, que se hace para expresarse, aunque tenemos muchas obras que se aprovechan de la expresión a pasar una doctrina ideológica, no es la misma sensación que tenemos en la vida académica. 
Los autores de la filosofía de buscar los significados de los conceptos y presentar los libros, la literatura simplemente filosofa acerca de ellos sin ni siquiera los menciona. 
Hay una manera de estudiar economía sin entrar en una universidad, y no se necesita mucho esfuerzo, simplemente mida cuánto quieres beber ron en un bar y la cantidad de dólares que tiene en su bolsillo. Se aprende economía, la historia y la filosofía, en las calles, en las calles con los adictos, en los cabarets, en los puertos y almacenes de Jorge Amado. ¿Hay una manera de acumular conocimientos que se convierte en rival en la literatura, es una forma de obtener conocimiento prostituta. No tienes ni compromiso, ni límites, ni reglas o normas, duerme con un autor se despierta con una visión realista y naturalista. Esta forma de filosofar es nuevo para mí, pasear entre líneas, entender cada parte de la producción del conocimiento humano, las piernas de un bailarín o el comandante de un cigarro. A veces no nos damos cuenta de que lo que tenemos que entender nuestra vida y nuestra producción académica es sólo eso, el enfoque. Tenemos tanto tiempo leyendo y releyendo autores clásicos en las bibliotecas que terminan por repetir sus hazañas en una cinta de correr cíclico académico que no se ve en el mundo exterior, a diferencia de la literatura se acerca a los corazones, las mentes y los cuerpos de las personas. 
El lenguaje literario es mucho más cerca de nosotros de lo que la gran literatura académica que comenzar a gravar los "inútiles". 
Me encantó haber pasado una temporada al revés, viajar a mundos desconocidos para mí. Lo que me dio una nueva manera de considerar el conocimiento. Es muy triste que esto ha disminuido porque ahora con el trabajo que hago me dejó solo los fines de semana, pero pronto la enseñanza me devuelva la llamada y luego no exitarei de aplicar lo que aprendí. 

terça-feira, 22 de maio de 2012

O que eu nunca disse

Hoje escrevo em português por que é o idioma que mais utilizei em minha vida até agora, por que é o que eu mais gosto e por que intensifica os sentimentos que me levaram a escrever.
Levantei como faço todos os dias, porém, hoje não é um dia como os outros. Hoje é um dia daqueles que você se sente deslocada do mundo, nada faz parte do seu cotidiano, você se sente menos mulher, menos capaz, menos feliz e, sobretudo... Se sente menos você.
Algum dia todo ser humano vai passar por isso. É bem melhor quando isso ocorre na infância, mas esse não foi o meu caso. Liguei o notebook e coloquei músicas aleatoriamente para tocar enquanto eu preparava meu café.
A música tocando ecoa por toda a casa vazia estava de frente para o quintal, vendo a chuva cair sobre a grama recém aparada. Me bateu um vazio tão grande, um aperto, senti minha pele arrepiar, um incomodo imenso que eu não sabia de onde vinha, pus-me a chorar na mesa do café.
Hoje é um daqueles dias que você sente que está envelhecendo, consegue encarar tudo de uma forma diferente. Sua vida possui marcas e você se da conta de cada uma delas. Eu me sinto assim hoje, o que não é comum.
Vejo que tudo o que fiz, tudo o que li, faz algum sentido. Fui ao Brasil recentemente e essa viagem ativou memórias e sentimentos ou sensações que eu jurava ter esquecido ou até mesmo superado. Sou rude, fria e seria, geralmente apelidada de feminista revoltada, não digo que não mereça este rótulo, no entanto, hoje a sensibilidade invadiu minha alma. Somente as melhores pessoas do mundo são sensíveis, somente os mais capazes, porém, todos nós inclusive eu, temos um dia desses para nos vangloriarmos.
Penso em tudo o que deixei para trás, pela segunda vez. Penso se serei eu capaz de conviver com o sentimento interrompido, avistando-o ser feliz, crescer e descobrir-se longe de mim.
Sei que o mundo não vai acabar só por que você se foi, de novo. E ao contrário do você me diz, isso não me deixa mais forte. Lembro dos cardápios que lemos juntos, das cervejas que tomávamos no estacionamento do shopping todo fim de semana, lembro que escreveu meu nome no seu braço com a caneta da atendente de caixa, lembro que disse que adotaria uma garota japonesa e colocaria nela o meu nome, lembro de ter me ligado as duas da madrugada chorando por ter terminado o namoro, e me lembro que fiquei feliz.
Não é de hoje que penso em como seria nossa vida se estivéssemos juntos, se o destino quisesse ter nos dado uma mínima chance. Me odeio por ter tatuado uma carpa na coxa só para cobrir seu nome que eu havia feito anteriormente. Fico pensando se teria sofrido menos caso tivesse investido mais em você e dado menos atenção à minhas convicções e ao scrap que recebi da sua ex. Isso se parece muito com lamentações, mas são incertezas, reflexões intensivas de uma cabeça feminina perturbada e acelerada. Pela terceira vez essa semana não vou ao trabalho, e pelo mesmo motivo... você. Talvez eu venha a fazer parte do índice de desempregados, mas não perderia nada que me arrependesse depois, isso já foi feito antes. Segurei durante quatro anos, mas hoje não deu mais. Eu precisava colocar para fora o que sinto, isso estava me sufocando, estava prejudicando meu sono e minha amizade com você. Hoje chorei e como nunca, desejei que você viesse enxugar minhas lágrimas, desejei como nunca, que viesse preencher esse vazio que sinto e que só cabe você. Desejei que nunca o tivesse conhecido e com todo o meu amor, te odiei e me odiei na mesma proporção. Não existe oportunidade perdida e sim, falta de novas tentativas, mas além da sensibilidade, a dúvida também recostou-se sobre mim.
Será que tenho o direito de acreditar que posso te fazer feliz? Não seria muita presunção minha, crer que você depende de mim? Será que eu deveria te-lo ajudado a voltar com a menina por quem era apaixonado, mas que todos viam que ela te chutaria tão logo que esquecêssemos seu rosto? Mesmo sabendo disso eu os uni, é culpa minha você quase ter morrido? Todas essas coisas me fazem sentir menos mulher e mais professora, mais administradora e muito mais chefe. Me sinto qualquer coisa, menos eu mesma.
De nada vai adiantar tudo isso, porque estamos separados pelo mar, continentes distintos nos empurram para destinos distintos. Mesmo não acreditando que isso possa ocorrer, eu desejo que um dia você possa entender e reconhecer o quanto te amo. Desejo que entre pela porta, jogue a mochila no chão e diga que veio para ficar. Estarei aqui, tão certa quanto a Lua no céu, esperando que o amor possa nascer em seu coração e que dessa vez ele seja por mim. Juro, não são lamentações, mas são recordações e reflexões regadas à lágrimas, músicas e muita chuva.